Juan Gelman nació el 3 de mayo de 1930 en Buenos Aires, Argentina. Es el tercer hijo del matrimonio de inmigrantes ucranianos, su padre José Gelman fue partícipe en la revolución rusa de 1905.
Comenzó la carrera universitaria de química, que luego abandonó para dedicarse a la poesía. Trabajó desempeñando distintos oficios como vendedor de autopartes, y camionero hasta que comenzó a dedicarse al periodismo.
En 1954 se desempeño como redactor en Nuestra Palabra y en el diario comunista La Hora. Integro además el grupo de jóvenes que se reunían en torno a la revista Muchachos.
En 1955 funda el grupo de poetas El pan Duro, integrado por jóvenes militares comunistas que exponían una poesía comprometida y popular. Un año después el grupo decide publicar su primer libro Violín y otras cuestiones, que rápidamente recibió el elogio de la crítica.
En 1963 fue encarcelado junto a otros escritores por pertenecer al Partido Comunista, este hecho provoco varios movimientos de solidaridad y publicaciones de sus poemas a modo de protesta por la detención. Luego de su liberación abandonó el partido para comenzar a vincularse con sectores del Peronismo revolucionario.
Junto a varios jóvenes que también habían abandonado el Partido Comunista forman el grupo Nueva Expresión y la editorial La Rosa Blindada, que difundía libros izquierdistas rechazados por el comunismo ortodoxo.
En el periodo del gobierno de facto fue forzado a exiliarse residiendo entonces en Roma, Madrid, Managua, París, New York y México. En este tiempo varió su actividad política contra la dictadura militar con trabajos de traducción para la UNESCO.
En junio del año 1988 regresa a Argentina, luego de trece años de exilio y persecución judicial.
El 7 de enero de 1990 el Equipo Argentino de Antropología Forense identificó los restos de su hijo Marcelo, que fueron encontrados en un río Buenos Aires, se determinó que había sido asesinado de un tiro en la nuca. En el año 2000, luego de una incesante búsqueda logra encontrar e identificar a su nieta Macarena, a quien no había conocido tras la desaparición y asesinato de su hijo y su nuera. Gelman lucha aún por encontrar los restos de su nuera María Claudia Iruretagoyena que nunca fueron hallados.
Su obra demuestra una anhelante búsqueda de un lenguaje trascendente en un comienzo a través del realismo crítico e intimista, luego adquiere una apertura hacia otras modalidades, con un singular estilo que no descarta el compromiso social y político, templando la poesía con las cuestiones del momento.


